El portátil va muy lento: 10 soluciones que sí funcionan (Windows 11)
Si tu portátil va lento, no siempre hace falta comprar uno nuevo. La mayoría de las veces se recupera con unos ajustes y, como mucho, una pequeña mejora de hardware. Aquí tienes 10 soluciones ordenadas: empieza por las gratuitas.
1. Quita los programas que arrancan con Windows
Cuantos más programas se abren al encender, más tarda todo. Pulsa Ctrl + Shift + Esc para abrir el Administrador de tareas, ve a la pestaña Inicio y desactiva todo lo que no necesites al arrancar (mensajería, actualizadores, etc.).
2. Desinstala programas que no usas
En Configuración → Aplicaciones → Aplicaciones instaladas, elimina el software que no uses, sobre todo el que venía preinstalado (bloatware).
3. Comprueba si tienes disco duro (HDD) o SSD
Es la causa #1 de lentitud en portátiles con unos años. En el Administrador de tareas → Rendimiento → Disco verás el tipo. Si pone HDD, cambiarlo por un SSD es la mejora más bestial que existe: el equipo arranca y abre programas varias veces más rápido.
Un SSD de 1 TB es muy asequible hoy en día.
4. Amplía la memoria RAM
Si trabajas con muchas pestañas o programas y tienes 4-8 GB, ampliar la RAM hasta 16 GB se nota muchísimo. Comprueba antes qué tipo admite tu portátil.
5. Analiza en busca de malware
Un equipo lento de repente puede tener malware. Abre Seguridad de Windows → Protección antivirus y contra amenazas → Examen completo.
6. Activa el modo de máximo rendimiento
En Configuración → Sistema → Energía y batería → Modo de energía, elige Máximo rendimiento (al menos cuando esté enchufado).
7. Reduce los efectos visuales
Busca «Ajustar la apariencia y el rendimiento de Windows» en el menú Inicio y marca Ajustar para obtener el mejor rendimiento (o desactiva animaciones a mano).
8. Libera espacio en el disco
Un disco casi lleno ralentiza Windows. Te lo explico paso a paso aquí: Cómo liberar espacio en Windows 11 sin borrar nada importante.
9. Actualiza Windows y los controladores
En Configuración → Windows Update, instala las actualizaciones pendientes. Incluyen mejoras de rendimiento y de controladores.
10. Restablece Windows (último recurso)
Si tras todo lo anterior sigue lento, un restablecimiento deja el sistema como nuevo: Configuración → Sistema → Recuperación → Restablecer este equipo. Puedes conservar tus archivos, pero haz antes una copia de seguridad.
Conclusión
Empieza por los pasos gratuitos (1-2, 5-9). Si el equipo ya tiene años y lleva HDD, el salto a SSD es la inversión que más vida le dará. Con esto, lo normal es recuperar gran parte de la velocidad original.
